El mercado inmobiliario de Los Cabos, Baja California Sur, experimenta una desaceleración significativa durante el segundo trimestre de 2025. La zona, reconocida como uno de los destinos turísticos y residenciales de lujo más importantes de México, acumuló ventas por 362 millones de dólares, lo que representó una caída del 28% frente al trimestre inmediato anterior, de acuerdo con cifras de la firma de bienes raíces Outliance.

La fundadora de la empresa, Gabriela López, explicó que la incertidumbre generada por la tensión comercial entre México y Estados Unidos, particularmente por la imposición de aranceles desde inicios de año, ha impactado de manera directa al sector. “La demanda se ha visto afectada. Cuando se comenzaron a imponer los aranceles desde Estados Unidos, hubo mucha incertidumbre y eso golpeó el mercado, especialmente en la compra de viviendas con valor por debajo de 1.5 millones de dólares”, detalló.

Actualmente, alrededor de 60% de los compradores en Los Cabos provienen de Estados Unidos, con un gasto promedio cercano a los 900,000 dólares por vivienda. Esta alta dependencia del capital extranjero explica la sensibilidad del mercado a factores económicos y políticos bilaterales.

Ajustes de precios y mayor tiempo en inventario

La baja demanda obligó a los desarrolladores a realizar recortes de precios en más de mil propiedades solo durante junio, con reducciones de hasta 25% en el valor final. A pesar de ello, el ritmo de ventas sigue ralentizado: una propiedad puede permanecer entre 160 y 200 días en inventario antes de concretarse la transacción.

Si bien esta situación representa un reto para el sector, también ha abierto márgenes de negociación más amplios para los compradores interesados, quienes encuentran oportunidades de adquirir inmuebles en condiciones más favorables que en años anteriores.

Expectativas hacia el cierre de año

Outliance anticipa que la situación podría mejorar hacia finales de 2025 e inicios de 2026. Un factor clave será la esperada reducción en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), lo que podría incentivar nuevamente la demanda extranjera de propiedades en dólares.

Además, el entorno financiero en México también podría favorecer a los inversionistas nacionales. Con la estabilidad relativa del tipo de cambio y la disminución de tasas de interés por parte del Banco de México, se prevé que más compradores mexicanos se interesen en invertir en Los Cabos, diversificando parcialmente la dependencia del mercado externo.

El desafío de la vivienda asequible

Más allá del segmento de lujo, Los Cabos enfrenta un problema creciente: la falta de vivienda accesible para trabajadores locales y migrantes que llegan atraídos por la oferta laboral del sector turístico y hotelero.

Según Outliance, el inventario actual asciende a unas 2,200 propiedades en venta, con un precio promedio de 200,000 dólares, lo que resulta inaccesible para gran parte de la población que labora en la zona. Gabriela López advirtió que “para el mercado de trabajadores no hay casas accesibles. Ahora mismo hay diversas obras de infraestructura y mucha gente viene a trabajar en los nuevos hoteles, pero no tienen dónde vivir y las rentas se han disparado muchísimo en los últimos años”.

Este desequilibrio plantea un reto para las autoridades locales y desarrolladores, quienes deberán diseñar estrategias que permitan atender la creciente necesidad de vivienda social sin frenar el dinamismo del segmento de lujo, que históricamente ha impulsado la economía de la región.

Con este panorama, Los Cabos enfrenta una encrucijada: consolidar su posición como destino de inversión inmobiliaria de alto valor, mientras busca soluciones que garanticen acceso a vivienda para los trabajadores que sostienen la base de su desarrollo turístico.