Durante su primer informe de gobierno, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, destacó que hasta agosto de este año se ha iniciado la construcción de 249 mil viviendas como parte del programa Vivienda para el Bienestar. La mandataria señaló que al cierre de 2025, la cifra se incrementará a 390 mil unidades habitacionales, cada una con una extensión mínima de 60 metros cuadrados, con lo que se busca garantizar espacios dignos y funcionales para las familias.
Sheinbaum recordó que el objetivo sexenal es construir 1.7 millones de viviendas con créditos accesibles para la población cuyos ingresos sean menores o iguales a dos salarios mínimos. Del total de unidades proyectadas, 400 mil estarán destinadas a familias sin seguridad social, 1.2 millones a derechohabientes del Infonavit y 100 mil al Fovissste.
Programas de mejoramiento y escrituras
La mandataria también informó que se han otorgado hasta ahora 236 mil apoyos y créditos de mejoramiento de vivienda, con la meta de alcanzar 350 mil al término de este año. A la par, se han entregado 189 mil estructuras de manera gratuita a familias de distintas regiones del país.

El plan incluye además 1.8 millones de créditos para mejoramiento habitacional, así como la entrega de un millón de escrituras, lo que busca dar certeza jurídica y patrimonial a millones de hogares mexicanos.
Apoyo a familias con deudas hipotecarias
En un punto clave de su informe, Sheinbaum abordó la problemática de los créditos hipotecarios impagables otorgados por el Infonavit y el Fovissste en el pasado. Señaló que su administración ha impulsado decretos y reformas legales que permiten aplicar reducciones, quitas y finiquitos a deudas consideradas injustas.
La presidenta subrayó que esta medida beneficiará a cinco millones de familias, de las cuales un millón y medio ya han recibido alivio en sus créditos, tras años de pagar montos que superaban dos o tres veces el valor original de sus viviendas sin ver disminución en sus saldos.
“El acceso a una vivienda digna es un derecho del pueblo de México y parte esencial del sistema de bienestar que impulsa el humanismo mexicano”, expresó.
Un enfoque contra la corrupción en vivienda
Sheinbaum destacó que estas acciones buscan romper con prácticas de corrupción y abusos financieros que por años afectaron a los acreditados, obligándolos a pagar créditos impagables. Con los cambios legales, afirmó, se busca establecer un modelo más justo y sostenible que asegure el derecho a la vivienda para todos los sectores de la población, en especial los más vulnerables.

La meta hacia el 2030
De cumplirse la proyección, el programa Vivienda para el Bienestar no solo resolvería el déficit habitacional de miles de familias, sino que también se convertiría en uno de los proyectos sociales más ambiciosos en materia de vivienda en la historia reciente del país.
Con la construcción de millones de hogares, la entrega de escrituras y la liberación de familias endeudadas, el gobierno federal plantea un cambio estructural en el acceso a la vivienda, al tiempo que busca consolidar un modelo que combine justicia social, desarrollo urbano y bienestar comunitario.