El mercado inmobiliario de lujo en México atraviesa una transformación significativa con la consolidación de las residencias de marca, un modelo que mezcla la exclusividad residencial con la experiencia hotelera de alto nivel. Este concepto, que nació en destinos turísticos internacionales, ha ganado terreno en las playas mexicanas y ahora se expande hacia zonas urbanas con alto poder adquisitivo.

De acuerdo con un estudio elaborado por Tinsa México by Accumin, actualmente existen en el país más de 20 proyectos de este tipo, entre los que ya operan y los que se encuentran en construcción. Aproximadamente 75% de estas residencias están ubicadas en destinos de playa, principalmente en Los Cabos, Riviera Nayarit, Acapulco y la Riviera Maya.

El 25% restante corresponde a proyectos urbanos, encabezados por desarrollos en la Ciudad de México y el Estado de México, con la presencia de marcas globales como Ritz-Carlton, Thompson Hotels, Armani y Elie Saab Maison.

“Las branded residences son una tendencia que podremos seguir viendo en los próximos años. Esperamos que continúen creciendo en los mercados actuales y se amplíen a ciudades con alto poder adquisitivo como Monterrey y Guadalajara”, señaló Justino Moreno, director de Consultoría de Tinsa México.

Ciudad de México, polo del lujo brandeado

La capital del país concentra 66% de la adquisición de residencias de marca en entornos urbanos, con proyectos emblemáticos como Thompson Reforma, Ritz-Carlton y Armani Casa. Los precios en esta ciudad alcanzan un promedio de 27.9 millones de pesos, con un rango que va de 18.8 a 56.8 millones de pesos, mientras que desarrollos como Thompson Reforma ofrecen más de 150 unidades en su portafolio.

En el Estado de México, destacan proyectos como la Torre Designo de Pininfarina y la Maison Furnished de Elie Saab. Por su parte, en destinos coloniales de gran atractivo turístico, como San Miguel de Allende, se encuentra la Clevía Autograph Collection de Marriott, un ejemplo de cómo la tendencia también permea ciudades intermedias con fuerte vocación cultural y turística.

Diferencias frente al lujo tradicional

Las residencias de marca nacen de la asociación entre un desarrollador inmobiliario y una marca de lujo —generalmente hotelera— que otorga identidad y valor agregado al proyecto. Este esquema ofrece a los propietarios beneficios exclusivos, como servicios de hospitalidad de alto nivel, amenidades premium y diseños avalados por firmas reconocidas.

Estas ventajas generan un diferencial frente al lujo residencial tradicional, lo que se refleja en los precios y en el valor por metro cuadrado:

Según Moreno, “los precios de venta en proyectos brandeados se encuentran 17% por arriba de los proyectos luxury, con un valor por metro cuadrado 67% mayor. Sin embargo, la superficie promedio es menor, lo que evidencia que el diferencial está en la experiencia y no únicamente en el tamaño”.

Thompson Reforma, Ciudad de México

Un modelo con futuro en expansión

La fórmula de exclusividad, diseño de autor y servicios de hospitalidad ha posicionado a las residencias de marca como un segmento atractivo para compradores nacionales e internacionales. El dinamismo en destinos turísticos y su consolidación en grandes ciudades anticipan un crecimiento sostenido hacia mercados como Monterrey y Guadalajara, donde el perfil socioeconómico es compatible con este tipo de desarrollos.

De esta manera, el lujo inmobiliario en México ya no se mide únicamente por la ubicación o el metraje, sino por la capacidad de ofrecer experiencias diferenciadas, personalizadas y respaldadas por marcas globales de prestigio.