Precio de la vivienda en México crece apenas 0.4% en junio
El precio de la vivienda en México muestra signos claros de moderación, luego de varios años de encarecimiento acelerado. De acuerdo con datos del Índice Nacional de Precios de la Vivienda (INBAPREVI), en junio de 2025 el precio promedio nacional se ubicó en $30,694 pesos por metro cuadrado, lo que representa un incremento mensual de apenas 0.4%.
Este ajuste mensual se inserta dentro de una tendencia de desaceleración sostenida en el encarecimiento de los inmuebles en el país. En términos anuales, el alza en marzo fue de 6.8%, para reducirse a 5.9% en abril, 4.2% en mayo, y finalmente 3.5% en junio, lo que apunta a un proceso gradual de contención en los precios.
Incremento acumulado del primer semestre: solo 2%
Durante los primeros seis meses de 2025, el crecimiento acumulado del precio de la vivienda a nivel nacional fue de 2.0%, una cifra significativamente más baja que la registrada en años anteriores, donde los incrementos semestrales superaban el 5% en varios mercados.

Este comportamiento indica una estabilización del mercado inmobiliario, especialmente tras la efervescencia que se vivió en varias ciudades durante el periodo postpandemia, impulsada por la demanda de vivienda, el nearshoring y los ajustes en la tasa de interés.
Ciudad de México lidera en precios; Tamaulipas, la más accesible
Según el análisis de Banorte, que incluye información de 15 entidades federativas, la Ciudad de México sigue encabezando la lista como la entidad con el precio promedio más alto del país, con $56,811 pesos por metro cuadrado. Esto contrasta fuertemente con Tamaulipas, donde el costo promedio es de $17,624 pesos por metro cuadrado, posicionándolo como el estado más accesible en términos de vivienda.
La diferencia refleja las brechas regionales en el mercado inmobiliario nacional, impulsadas por la disponibilidad de suelo, la demanda local, los niveles salariales y la actividad económica.
Factores detrás de la moderación
Aunque el reporte del INBAPREVI no detalla los factores que explican esta tendencia de desaceleración, el análisis de expertos del sector coincide en algunos elementos clave:
- Corrección de precios tras años de incrementos acelerados, particularmente en ciudades como Monterrey, Guadalajara y Querétaro, donde la vivienda alcanzó niveles que comienzan a restringir el acceso de nuevos compradores, especialmente en el segmento medio.
- Entorno económico incierto, afectado por las tensiones comerciales con Estados Unidos ante posibles aranceles y la revisión del T-MEC en el horizonte. Estos elementos han provocado una caída en la confianza de los consumidores e inversionistas, reduciendo el dinamismo de la demanda.
- Ajustes en el crédito hipotecario: Si bien las tasas de interés han mostrado cierta estabilidad, aún se mantienen por encima de niveles prepandemia, lo que reduce la capacidad de endeudamiento de los hogares, sobre todo en los segmentos más sensibles a la tasa.
Oportunidades y cautela para compradores e inversionistas
La desaceleración en los precios podría representar una ventana de oportunidad para quienes buscan adquirir vivienda en el corto plazo, sobre todo en plazas donde el crecimiento había sido sostenido en los últimos años.
No obstante, analistas advierten que esta moderación no implica una caída generalizada, sino más bien un ajuste natural del mercado ante los nuevos equilibrios entre oferta y demanda.

“La vivienda en México no está en burbuja, pero sí vivió un proceso de aceleración que ahora se corrige. Vemos una pausa saludable en el alza de precios, que podría durar hasta 2026 si persiste el entorno económico actual”, señalan especialistas del sector bancario.
Expectativas para el resto del año
A medida que avanza 2025, se prevé que el crecimiento de precios se mantenga en rangos moderados, especialmente si las tensiones internacionales y la política monetaria no se agravan. Sin embargo, algunos desarrolladores podrían postergar nuevos proyectos si no mejora la percepción de estabilidad económica y política, lo cual limitaría la oferta futura y eventualmente presionaría los precios de nuevo.
En ese contexto, el mercado de reventa podría ganar fuerza frente a la oferta nueva, especialmente en ciudades donde el precio del suelo ya es alto y los desarrollos enfrentan dificultades para alinear el producto con el poder adquisitivo real.
La evolución del mercado de vivienda en México durante el primer semestre de 2025 muestra una clara moderación en el alza de precios, reflejo de un entorno económico más retador, menor dinamismo en la demanda y una lógica corrección del mercado tras años de crecimiento rápido. Para compradores, representa un momento para analizar opciones con mayor calma; para desarrolladores, un punto de inflexión que demanda ajustes estratégicos en producto, precio y ubicación.