La Ciudad de México avanza hacia una mayor equidad habitacional con la reciente modificación al artículo 4 de la Ley de Vivienda, que prohíbe negar una renta a personas con hijos o mascotas, una práctica que hasta ahora afectaba a una gran parte de los inquilinos capitalinos.
De acuerdo con datos de Homie, plataforma especializada en arrendamiento de vivienda, dos de cada tres personas que buscan rentar un departamento en la CDMX viven con niños o animales de compañía, pero la mitad de los propietarios aún impone restricciones a este tipo de familias.
“Es más común que los arrendadores prohíban las mascotas a que no quieran rentar a personas con niños. Casi la mitad de los propietarios no aceptan perros, gatos u otros animales de compañía. Esto sin considerar que pierden una gran oportunidad”, explicó Francisco Andragnes, director general de Homie.
La nueva disposición, publicada el 27 de octubre en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México, establece que ninguna persona puede ser discriminada al momento de ejercer su derecho a la vivienda por razones económicas, de género, de apariencia o por cohabitar con infancias o seres sintientes.
“Por ningún motivo será obstáculo para el ejercicio del derecho a la vivienda […] la cohabitación con infancias y seres sintientes”, señala el texto legal.

Un paso hacia la equidad habitacional y la inclusión
Para Francisco Andragnes, esta reforma representa un avance histórico en materia de justicia social y acceso a la vivienda, pues elimina barreras que por años limitaron a miles de familias.
“La modificación a la ley es un paso más para romper las barreras de la discriminación y respetar el derecho a la vivienda, un tema de justicia y equidad”, afirmó.
El directivo agregó que la convivencia con mascotas no solo tiene un componente emocional, sino también social y económico. “Los humanos somos seres sociales, y las mascotas son muchas veces su principal conexión afectiva. Además, desde una perspectiva de negocio, los arrendadores pueden reducir tiempos de vacancia al aceptar inquilinos con animales”, añadió.
Preocupaciones y soluciones para los propietarios
Uno de los principales argumentos de los propietarios que restringen el acceso a personas con mascotas es el temor a posibles daños al inmueble. Sin embargo, existen hoy mecanismos de protección eficaces para mitigar esos riesgos.
Homie, por ejemplo, ofrece coberturas contra daños ocasionados por inquilinos dentro de sus servicios digitales, lo que permite a los dueños alquilar con mayor seguridad.
“Recomendamos a los propietarios protegerse con pólizas o depósitos ajustados, pero cumplir con la ley. Negarse a rentar por tener mascotas o hijos podría acarrear sanciones legales”, advirtió Andragnes.
Incluso las plataformas digitales que publiquen clasificados con restricciones podrían enfrentar consecuencias jurídicas si no actualizan sus políticas para alinearse con la nueva legislación.

Ajustes pendientes: vacíos y oportunidades en la nueva ley
Aunque la modificación legal es considerada un avance importante, especialistas coinciden en que existen áreas de oportunidad para perfeccionar su aplicación. Entre los aspectos que aún deben definirse, Homie destaca los siguientes:
- Diferenciar entre inmuebles amueblados y no amueblados, donde los riesgos y reglas de convivencia pueden variar.
- Establecer normas claras para el arrendamiento de habitaciones compartidas, donde la presencia de mascotas puede generar conflictos.
- Definir mecanismos de resolución de disputas entre inquilinos y propietarios.
- Promover la tenencia responsable de animales, incluyendo vacunación al día, uso de correa en áreas comunes y limpieza del inmueble.
Además, Andragnes subrayó la importancia de preservar los derechos de los propietarios, especialmente en casos donde existan conflictos persistentes.
“La ley también debe contemplar el derecho del propietario a terminar un contrato cuando haya incumplimientos o afectaciones serias”, puntualizó.
Hacia un mercado de renta más inclusivo
La reforma busca equilibrar el mercado inmobiliario capitalino, donde la demanda de espacios pet friendly ha crecido exponencialmente. En los últimos tres años, las búsquedas de departamentos que aceptan mascotas se han duplicado en plataformas digitales, mientras que la oferta sigue rezagada.
Esta tendencia refleja un cambio cultural profundo: los hogares con animales de compañía ya representan más del 60% de las viviendas urbanas en México, según estimaciones del Inegi.
Al garantizar el acceso igualitario a la vivienda, la CDMX se coloca a la vanguardia en políticas habitacionales con enfoque de derechos, marcando un precedente para otras entidades del país.
“La vivienda debe ser un espacio incluyente, que reconozca las distintas formas de familia y convivencia. Esta reforma es un paso hacia una ciudad más humana”, concluyó Andragnes.
Con esta modificación, los arrendadores tendrán que adaptarse a un nuevo marco legal y social, donde la convivencia con hijos y mascotas deja de ser un obstáculo para convertirse en un derecho reconocido.