En una muestra de diplomacia firme y eficaz, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció esta mañana que, tras una conversación telefónica de aproximadamente 40 minutos con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se alcanzó un acuerdo importante que evita el aumento de aranceles a productos mexicanos y otorga 90 días de prórroga para construir un acuerdo comercial de largo plazo.

Durante su habitual conferencia matutina, la mandataria destacó que el diálogo se desarrolló en un marco de respeto mutuo y que, como resultado, se mantiene vigente el actual esquema arancelario, sin incrementos adicionales que pudieran afectar la economía mexicana.

“Logramos un buen acuerdo. Nos mantenemos como estamos y son 90 días para seguir platicando, dialogando, construyendo un acuerdo de más largo plazo”, explicó Sheinbaum. “No aumentan más las tarifas, y se salvaguarda el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo cual es fundamental para la estabilidad y proyección económica del país”.

La Presidenta subrayó tres puntos clave del acuerdo alcanzado:

  1. No incremento de tarifas: México evita el aumento de aranceles a sus exportaciones, lo cual contrasta con las medidas impuestas a otros países que han enfrentado presiones similares de parte del gobierno estadounidense.
  2. Salvaguarda del T-MEC: Se mantiene intacta la arquitectura del acuerdo comercial trilateral entre México, Estados Unidos y Canadá, lo cual brinda certeza jurídica y económica para inversionistas y empresas.
  3. Mantenimiento del diálogo: Se abre una ventana de 90 días para seguir negociando con el equipo del presidente Trump, lo que consolida una mesa de diálogo permanente y permite diseñar soluciones de fondo y largo alcance.

A pesar de que se mantienen los aranceles a sectores como el automotriz, el acero y el aluminio, Sheinbaum puntualizó que las excepciones y descuentos a las piezas producidas dentro de la región T-MEC siguen vigentes, lo que mitiga los impactos negativos para estas industrias.

“México sigue siendo hoy, dentro de este nuevo orden comercial mundial, la mejor opción para invertir. Comparado con otras naciones, nuestro acuerdo comercial es el mejor posible”, afirmó la Presidenta.

En el mismo evento, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, elogió el liderazgo y la capacidad de negociación de la jefa del Ejecutivo. Reconoció que el país mantiene una posición comercial mucho más sólida que otras naciones que han sido objeto de presiones similares.

“Sin ánimo adulatorio, les puedo decir que el manejo que tiene nuestra Presidenta de su conversación, su trato, la firmeza con la que defiende los intereses de México, su capacidad para convencer al presidente Trump, es muy grande”, expresó Ebrard.

Por su parte, el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, también reconoció el liderazgo de la mandataria mexicana y resaltó que la instrucción final de la llamada fue continuar con las conversaciones para profundizar en temas bilaterales.

“Vamos a seguir el diálogo, seguir manteniendo las conversaciones en los diversos temas, porque ha sido una estrategia que hasta ahora ha resultado altamente satisfactoria para México”, apuntó De la Fuente. “Es un orgullo, Presidenta, formar parte de su equipo”.

En la conversación también participaron el subsecretario para América del Norte, Roberto Velasco, y otros miembros del equipo presidencial, quienes se comprometieron a mantener una postura de firmeza, claridad y defensa de los intereses nacionales durante las negociaciones.

Finalmente, Sheinbaum reiteró que la estrategia de cabeza fría, temple y firmeza ha rendido frutos y seguirá siendo la línea rectora de la política exterior mexicana frente a desafíos comerciales complejos.

Con esta decisión, el gobierno de México busca dar un mensaje claro: la defensa del interés nacional puede ir de la mano del respeto y la diplomacia, sin ceder a presiones externas ni abandonar principios fundamentales. Los próximos 90 días serán clave para afianzar un nuevo entendimiento económico con el principal socio comercial del país, sin comprometer la soberanía ni el desarrollo nacional.