El mercado inmobiliario de lujo en Los Cabos se ha convertido en uno de los pilares económicos más sólidos de Baja California Sur, impulsado por el creciente interés de inversionistas extranjeros, principalmente de Estados Unidos. Según datos de Realty One Group, más de 35,000 estadounidenses adquieren propiedades en México cada año, lo que equivale a 90 inmuebles diarios comprados por ciudadanos de ese país.
“De ese universo, Los Cabos es una de las ciudades más dinámicas en la adquisición de inmuebles de lujo por parte de extranjeros. Se venden alrededor de 3,000 propiedades cada año”, explicó Alfredo Hernández, director de Realty One Group Baja and Pacific México.
El ejecutivo adelantó que la firma busca aumentar hasta 15% el volumen de ventas en la región, destacando que, pese a la volatilidad internacional, el destino mantiene un ritmo de crecimiento constante gracias a su atractivo natural, su conectividad aérea y su oferta inmobiliaria de alto nivel.
Por su parte, Alonso Gutiérrez, subsecretario de Economía de Baja California Sur, subrayó la relevancia del sector:
“El sector inmobiliario representa alrededor del 8% del Producto Interno Bruto estatal. Solo en 2024, las ventas de bienes raíces superaron los 1,500 millones de dólares, y esperamos la llegada de 1,500 nuevas propiedades entre departamentos, casas y lotes para sostener el dinamismo económico.”

Gentrificación y sostenibilidad, los desafíos
Aunque la venta de inmuebles de lujo es clave para el desarrollo económico, el rápido incremento de precios y la llegada masiva de inversionistas extranjeros han despertado preocupaciones entre las autoridades locales.
“Respecto a la gentrificación, sí nos preocupa el aumento del valor de la vivienda. Estamos próximos a reunirnos con especialistas para definir medidas de regulación”, advirtió Gutiérrez.
A pesar de las tensiones sociales, Los Cabos mantiene una plusvalía anual de entre 12% y 14%, posicionándose entre los mercados más rentables del país. El funcionario insistió en la necesidad de un crecimiento ordenado, que priorice la protección ambiental y la gestión del agua, uno de los principales retos de la región.
Inversión sólida pese a la incertidumbre
Frente a los aranceles impuestos por Estados Unidos, Gutiérrez aseguró que el impacto ha sido temporal y no ha mermado el interés de los compradores extranjeros.
“El inversionista norteamericano piensa a largo plazo. Sabe que los aranceles son un fenómeno político pasajero y ve en México un país sólido, con rendimientos atractivos y estabilidad macroeconómica.”
El presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), Karim Oviedo, coincidió en que el flujo de inversión estadounidense se mantiene firme:
“Aunque los aranceles afectaron momentáneamente, el mercado en Los Cabos se recuperó rápidamente en el segundo semestre. México sigue siendo un socio estratégico y un destino seguro para la inversión inmobiliaria.”

Profesionalización e inversión de largo plazo
Uno de los factores que refuerzan esta tendencia es la profesionalización del sector inmobiliario, clave para atraer capital extranjero con certeza jurídica. Bajo esa visión, Realty One Group planea abrir 80 nuevas franquicias en México en los próximos dos años, generando entre 2,000 y 2,400 millones de dólares en inversión extranjera directa.
“El valor que podemos aportar a las economías locales es muy alto. Queremos fortalecer la frontera y el Pacífico mexicano como los nuevos polos de inversión extranjera en bienes raíces”, afirmó Hernández.
Actualmente, la firma cuenta con más de 500 franquicias y 20,000 agentes inmobiliarios en 27 países, y su expansión en México consolida a Los Cabos como un referente del lujo, la plusvalía y la inversión global.