La Ciudad de México enfrenta un debate crucial sobre el futuro de la regulación de las plataformas de hospedaje digital, tras la reforma a la Ley de Turismo publicada en octubre de 2024. En el panel virtual “Regulación de Plataformas Digitales en CDMX: Derecho a la Vivienda, Turismo y Economía Barrial”, especialistas de vivienda, turismo y economía digital coincidieron en que la capital necesita un marco normativo más equilibrado que atienda tanto el derecho a la vivienda como la competitividad turística y la innovación tecnológica.
El encuentro, organizado por la Asociación Latinoamericana de Internet (ALAI), reunió a la investigadora en vivienda Dra. María Dolores Franco Delgado, al economista Mtro. Erick Urtuzuástegui y al académico Mtro. José Ángel Díaz Rebolledo, con la moderación de Fabiola Peña, representante de la ALAI en México y Centroamérica.
Críticas a las restricciones actuales
Los panelistas coincidieron en que el límite de 50% de noches de hospedaje al año, contemplado en la reforma, constituye una restricción excesiva que genera efectos adversos: fomenta la informalidad, reduce la recaudación fiscal y afecta a anfitriones y microempresas que dependen de esta actividad.
La Dra. Franco Delgado señaló que la verdadera raíz de la problemática no está en las plataformas, sino en la falta de producción de vivienda social durante más de una década. “Regular mal no soluciona el problema: lo traslada y lo agrava”, advirtió, subrayando que el déficit habitacional se debe a políticas urbanas insuficientes y no al crecimiento de los alojamientos temporales.

Por su parte, el Mtro. Díaz Rebolledo enfatizó que las plataformas han diversificado la oferta turística y abierto oportunidades a nuevos actores, por lo que urge diseñar una regulación moderna, basada en evidencia y construida en conjunto con el sector.
Lecciones internacionales
El panel también revisó experiencias de otras ciudades como Nueva York y Barcelona, donde medidas restrictivas similares no lograron resolver la presión sobre la vivienda y, en cambio, elevaron tarifas, concentraron la actividad en ciertas zonas y redujeron la competitividad turística.
El Mtro. Urtuzuástegui advirtió que culpar exclusivamente a las plataformas distorsiona el debate y desvía la atención de los problemas estructurales: especulación del suelo, normativas obsoletas y falta de inversión pública. “Si el objetivo es proteger el derecho a la vivienda, se necesitan políticas urbanas con visión de futuro, no castigos a los anfitriones”, apuntó.
Datos que desmienten percepciones
Durante el foro se compartieron cifras que matizan la discusión. Por ejemplo, las viviendas registradas en plataformas de alojamiento temporal representan menos del 1% del parque habitacional de la CDMX. En contraste, mientras en los últimos 30 años se han creado más de 2.4 millones de nuevas familias, solo se han construido 958 mil viviendas, lo que refleja un déficit estructural que no depende del funcionamiento de las plataformas.
Un modelo propio para la ciudad
Los especialistas concluyeron que la capital tiene la oportunidad de construir un modelo regulatorio propio, proporcional y sustentado en evidencia, que genere certeza jurídica tanto para anfitriones como para autoridades y usuarios. Además, coincidieron en que la regulación debe fortalecer el derecho a la vivienda sin frenar la innovación tecnológica ni la derrama económica local que generan estas actividades.
De cara a eventos internacionales como el Mundial 2026, el desafío será consolidar un marco regulatorio que permita a la Ciudad de México posicionarse como un destino turístico competitivo y, al mismo tiempo, atender las necesidades de las comunidades locales en materia de vivienda y desarrollo urbano sostenible.