El sueño de tener casa propia en México se ha vuelto más costoso. De acuerdo con el Índice de Precios de la Vivienda correspondiente al tercer trimestre de 2025, publicado por la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), el precio promedio de venta de una vivienda en el país alcanzó 1 millón 863,022 pesos, lo que representa un incremento anual del 8.6% respecto al mismo periodo de 2024.
Este crecimiento ocurre en un contexto económico de desaceleración, ya que el Producto Interno Bruto (PIB) nacional reportó una caída de 0.2% en el mismo periodo, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
A pesar de ello, la demanda de vivienda en México continúa firme, impulsada por factores como la urbanización, la migración interna y el interés de los inversionistas en destinos turísticos y zonas industriales.
Aumento generalizado en todo el país
El informe de la SHF detalla que 21 de las 32 entidades federativas registraron un crecimiento superior al promedio nacional.
Las regiones con mayor dinamismo fueron aquellas con vocación turística o industrial, donde la demanda residencial sigue en expansión.
Los estados con mayor incremento en precios de vivienda fueron:
- Quintana Roo, con un aumento del 14%
- Baja California Sur, con 12.8%
- Tlaxcala, con 12.7%
- Nayarit, con 12.1%
- Jalisco, con 10.9%
A nivel municipal, los precios crecieron por encima del promedio nacional en 44 municipios, destacando Benito Juárez (Cancún) con 14.5%, Los Cabos con 13.5%, Solidaridad (Playa del Carmen) con 13%, Tlaxcala capital con 12.9% y Tepic con 12.6%.
Estos incrementos reflejan el atractivo de las zonas costeras y turísticas, que continúan recibiendo inversión inmobiliaria para vivienda vacacional, de retiro o renta a corto plazo.

Vivienda usada, la más demandada
Durante los primeros nueve meses de 2025, la vivienda usada concentró el 63.8% de las operaciones, mientras que la vivienda nueva representó el 36.2% restante.
El índice de vivienda nueva registró un alza del 8.4%, mientras que el de propiedades usadas creció 8.7%, lo que indica una mayor presión de precios en el mercado secundario.
Por tipo de inmueble, las casas solas se apreciaron 8.9%, mientras que departamentos y viviendas en condominio aumentaron 8.2%.
En términos de segmento, el mayor incremento se observó en la vivienda económica-social, con 10.9%, frente al 7.3% del segmento medio y residencial. Esto muestra que la presión inflacionaria y los costos de materiales también están impactando los precios de los hogares más accesibles.
Un entorno desafiante para compradores
El alza sostenida en el valor de la vivienda ha superado el crecimiento promedio de los salarios, lo que reduce la capacidad de compra de las familias mexicanas.
De acuerdo con la SHF, este comportamiento responde a una combinación de factores:
- Incremento en los costos de construcción y materiales.
- Mayor demanda en zonas urbanas consolidadas.
- Escasez de suelo disponible para nuevos desarrollos.
- Ajustes inflacionarios y de tasas de interés.
Aunque el acceso al crédito hipotecario se mantiene estable, los expertos advierten que la brecha entre precios de vivienda y nivel de ingreso continúa ampliándose, especialmente en las grandes ciudades como Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, donde la demanda supera ampliamente la oferta.
Turismo e industria impulsan el mercado
La SHF subrayó que los estados turísticos y con actividad industrial han sido los principales impulsores del crecimiento del mercado inmobiliario.
El auge del nearshoring en el norte del país y la expansión del turismo residencial en el sur están generando nuevos polos de desarrollo urbano.
En destinos como Cancún, Los Cabos y Puerto Vallarta, la alta demanda por parte de inversionistas nacionales y extranjeros ha elevado considerablemente los precios, mientras que en estados como Nuevo León, Querétaro y Guanajuato, el auge manufacturero ha impulsado la demanda de vivienda para trabajadores especializados.

Perspectivas para el cierre de 2025
Los analistas prevén que los precios de la vivienda en México seguirán creciendo hacia el cierre del año, aunque a un ritmo más moderado.
El comportamiento dependerá de factores como la evolución de las tasas de interés hipotecarias, la inflación y la actividad económica general.
Pese a los desafíos, la vivienda sigue siendo uno de los activos más sólidos y seguros para invertir, tanto para familias que buscan patrimonio como para quienes apuestan por la renta o la plusvalía a largo plazo.
En síntesis, el reporte de la SHF confirma que adquirir una casa en México requiere hoy, en promedio, casi 1.9 millones de pesos, cifra que refleja tanto el crecimiento del mercado como los retos de acceso a la vivienda en el país.