CDMX lanza ambicioso programa de renta social para contener la gentrificación

Ante el creciente encarecimiento del mercado de alquiler y los efectos de la gentrificación en zonas centrales de la capital, el Gobierno de la Ciudad de México ha puesto en marcha un programa de Vivienda Pública en Renta, que busca ofrecer soluciones habitacionales asequibles a familias con bajos ingresos y frenar el desplazamiento de sectores vulnerables hacia zonas periféricas.

Con una inversión inicial de 600 millones de pesos, el programa contempla la construcción de 1,000 viviendas en renta en su primera fase, y tiene como meta sexenal alcanzar las 20,000 unidades habitacionales antes de que concluya la actual administración. Las primeras viviendas se ubicarán en Cuauhtémoc, Azcapotzalco y Miguel Hidalgo, demarcaciones que han registrado una importante presión inmobiliaria en los últimos años.

“Nos comprometemos a tener una meta de por lo menos 20,000 viviendas en renta en este gobierno. Hoy ya tenemos 1,000 lugares que estarán listos para entregarse en los próximos meses”, afirmó la jefa de gobierno Clara Brugada durante la presentación del programa.

Una política habitacional con enfoque social

El programa busca beneficiar a personas que no tienen casa propia y cuyos ingresos no superan los tres salarios mínimos (alrededor de $9,000 mensuales). Además, se dará prioridad a hogares encabezados por mujeres, personas mayores, jóvenes y familias desplazadas o recientemente evacuadas, en un esfuerzo por atender a los grupos más vulnerables ante el encarecimiento de las rentas.

Según explicó la mandataria, esta política tiene como objetivo principal detener el fenómeno de la gentrificación, que ha provocado el desplazamiento sistemático de familias tradicionales de barrios céntricos debido al aumento desmedido del costo de vida y la especulación inmobiliaria.

“Hay familias que destinan más del 50% de su ingreso mensual solo para pagar la renta. Eso es insostenible y genera exclusión urbana”, advirtió Brugada.

Un problema urgente que requiere atención estructural

De acuerdo con el secretario de Vivienda de la CDMX, Inti Muñoz Santini, al menos 53,000 familias buscan vivienda en renta cada año, en un contexto donde la oferta habitacional accesible es cada vez más limitada. Además, señaló que el ingreso promedio de muchas familias no rebasa los $10,000 mensuales, cifra insuficiente para afrontar las rentas promedio en muchas zonas de la ciudad.

Muñoz Santini explicó que, para dar viabilidad al programa, el gobierno capitalino ha ampliado su reserva de suelo público en 10,000 metros cuadrados adicionales, los cuales se suman a los 9,000 m² ya disponibles, con el fin de facilitar el desarrollo de vivienda pública para alquiler.

“Se trata de una intervención estructural, que no solo responde a la necesidad inmediata de vivienda, sino que también busca reequilibrar el mercado y proteger el derecho a habitar el centro de la ciudad”, subrayó.

Edificio Yale y la reconversión urbana

El arranque del programa tuvo lugar en un edificio emblemático frente a Plaza Tlaxcoaque, que durante años fue ocupado por la empresa Yale y que ahora ha sido adquirido por el gobierno capitalino. El inmueble será reconvertido en 120 viviendas públicas de arrendamiento, marcando el inicio formal de la política.

Además, se anunció que 300 departamentos reconstruidos tras los sismos de 2017 —y que han sido regularizados mediante la Ley de Reconstrucción— también se integrarán a la oferta de vivienda en renta, incrementando el parque habitacional de este nuevo esquema.

Acceso, transparencia y participación social

Actualmente, el Gobierno de la Ciudad de México trabaja en el diseño de las reglas de operación, convocatorias y mecanismos de transparencia del programa, con el objetivo de garantizar una asignación justa y evitar prácticas discrecionales. Se contempla que las convocatorias sean públicas y que el proceso de selección esté acompañado de criterios claros de elegibilidad y seguimiento.

Asimismo, como parte del enfoque participativo, se anunció un proyecto piloto en la colonia Buenos Aires, donde se destinará un edificio completo a una cooperativa de vivienda en arrendamiento público, modelo que busca democratizar aún más el acceso y gestión de los inmuebles.

Una inversión histórica para la vivienda

En su conjunto, el gobierno capitalino planea invertir 9,000 millones de pesos en acciones de vivienda durante el sexenio, que incluyen construcción, mejoramiento y arrendamiento, con una meta de 200,000 acciones habitacionales en total. Esta inversión representa una de las políticas habitacionales más ambiciosas de la última década en la ciudad.

El programa de Vivienda Pública en Renta se presenta como una respuesta concreta al desequilibrio del mercado de alquiler, que en la última década ha sido impulsado por procesos especulativos, gentrificación y una oferta enfocada en los segmentos de mayor poder adquisitivo.

Con esta política, la Ciudad de México se suma a las pocas metrópolis en América Latina que han adoptado un modelo público de arrendamiento habitacional, con el objetivo de garantizar el derecho a la ciudad, frenar el desplazamiento de sus habitantes tradicionales y recuperar el papel del Estado como garante del acceso a la vivienda digna y asequible.