El crédito hipotecario en México atraviesa una fase de dinamismo y contrastes que refleja tanto la fortaleza de la banca comercial como la relevancia de los esquemas públicos. Durante 2024, la colocación total alcanzó 521,000 millones de pesos, cifra que consolida al sector como un motor del acceso a la vivienda en distintos segmentos de la población.
De acuerdo con un análisis de Propiedades.com, basado en información de Creditaria y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), las hipotecas bancarias sumaron 278,000 millones de pesos al cierre del año pasado, con un crecimiento anual de 1.35%. A este monto se agregan los créditos colocados por Infonavit y Fovissste, que continúan siendo los principales impulsores de vivienda para trabajadores de ingresos bajos y medios.
En lo que va de 2025, la tendencia se mantiene: a mayo, la banca reportó 106,000 millones de pesos en colocación, mientras que junto con los institutos públicos, el mercado alcanzó los 224,200 millones de pesos.
Quiénes acceden y cómo
El Infonavit concentró el 53% de las intenciones de crédito en el segundo trimestre de 2025, lo que confirma su papel dominante entre los trabajadores formales gracias a su accesibilidad. La banca comercial se quedó con el 40% de las solicitudes, atraída por los plazos flexibles y esquemas combinados que permiten acceder a montos más altos, principalmente en los segmentos residencial y plus. El Fovissste, por su parte, mantuvo una participación de 7%, enfocada en trabajadores del sector público.

El perfil promedio de los acreditados muestra a personas de 39 años, con ingresos cercanos a 36,000 pesos mensuales. Los asalariados privados concentran el 72% de los créditos, seguidos por trabajadores independientes (24%) y empleados del sector público (4%).
Por generaciones, los millennials lideran con más de 68,000 millones de pesos en contratación, seguidos por la Generación X con 44,000 millones de pesos.
Dónde se concentra la demanda
La Ciudad de México es la capital del crédito hipotecario. Concentra una quinta parte de las solicitudes bancarias y 20.6% de las intenciones en Infonavit. Monterrey ocupa el segundo lugar con 8.7% de participación en créditos de Infonavit y casi la mitad del nivel de la CDMX en banca, mientras que Guadalajara se ubica en tercer sitio con 6.5%.
En cuanto al destino de los créditos, el 82% se dirige a la compra de vivienda: la mitad de estos financiamientos se orientan a propiedades nuevas y el 32% a usadas. Las viviendas con antigüedad de entre 0 y 10 años concentran los montos más altos, con un promedio de 1.6 millones de pesos por crédito.

Perspectivas para el cierre de 2025
El sector anticipa un cierre más dinámico que en 2024 gracias a la baja reciente en la tasa de referencia, lo que abre espacio a reducciones en tasas hipotecarias. Además, se prevén promociones bancarias en gastos de originación como comisiones por apertura y avalúos gratuitos, medidas que podrían incentivar la demanda en el último trimestre del año.
De esta forma, mientras los esquemas públicos siguen siendo esenciales para el acceso a la vivienda de millones de trabajadores, la banca privada fortalece su papel en los segmentos de mayor valor, generando un equilibrio que refleja la diversidad del mercado hipotecario mexicano.