El mercado inmobiliario en México atraviesa una transformación que deja a un amplio sector de la población sin opciones accesibles para adquirir una vivienda propia. De acuerdo con datos de Propiedades.com, casi ocho de cada 10 inmuebles publicados en su plataforma durante el segundo trimestre de 2025 corresponden a los segmentos de residencial (2.3 a 4.7 millones de pesos) y residencial plus (más de 4.7 millones de pesos).
Esto significa que el mercado está dominado por propiedades de alto costo, mientras que las viviendas de interés social o económico prácticamente desaparecen de los portales. La situación refleja la desaceleración en la construcción de proyectos habitacionales accesibles, lo que ha intensificado la brecha entre la oferta y la demanda.
Concentración en los segmentos altos
Las cifras muestran que la vivienda residencial plus concentró 40% de las propiedades en venta, mientras que la residencial media aportó 36% del inventario. En contraste, los segmentos más asequibles, que históricamente fueron la base de la vivienda en México, han quedado relegados, dificultando que los compradores de ingresos medios o bajos encuentren opciones viables.

El impacto de esta dinámica también se refleja en la rotación de inmuebles, que pasó de 18% en el primer trimestre de 2025 a 14% en el segundo trimestre, evidenciando un menor dinamismo en el mercado.
La demanda no desaparece
A pesar de la escasez de vivienda asequible, la necesidad de nuevas unidades habitacionales sigue vigente. En la Ciudad de México, factores como el crecimiento natural de los hogares, la búsqueda de independencia de los jóvenes y la migración hacia zonas urbanas mantienen viva la presión por más espacios habitables.
De hecho, Propiedades.com proyecta que la demanda mensual promedio de vivienda en la capital crecerá 10% en renta y 14.71% en venta durante el segundo semestre del año respecto al semestre anterior.
“El Estado debe ocuparse de la infraestructura, facilitar la construcción para que las empresas privadas puedan generar nuevos proyectos. No hay un gran incentivo para que los desarrolladores vuelvan a construir vivienda de niveles bajos, pues la tierra es cada vez más escasa y costosa”, explicó Juan David Vargas, general manager de Propiedades.com.
El especialista agregó que la caída en la construcción no es un problema nuevo: “El origen de esto es de hace años y la manera de resolverlo no es de un sexenio, sino de un ciclo económico que requiere acciones durante varias administraciones”.
Zonas con mayor presión de mercado
Dentro de la Ciudad de México, la colonia Ampliación Granada se posiciona como una de las más dinámicas, con incrementos a doble dígito en la demanda. Sin embargo, el mismo informe advierte que la oferta mensual de vivienda podría contraerse en la capital: un 2.11% en renta y un 1.34% en venta hacia el segundo semestre de 2025.

En el Estado de México, la demanda mensual proyecta un crecimiento de 3.35% en vivienda en renta y 10.64% en compra. Sin embargo, la disponibilidad de espacios en alquiler caería casi 11%, mientras que los bienes raíces en venta apenas crecerían 1.9%.
En contraste, Guadalajara, Jalisco enfrentará un panorama de retroceso en ambos segmentos: la renta podría caer 17% y la venta 0.5% durante el mismo periodo, lo que refleja el encarecimiento de la vivienda y la migración de compradores hacia zonas periféricas en busca de precios más asequibles.
Un reto estructural
La falta de vivienda económica no solo es un reflejo del encarecimiento de la tierra y los materiales, sino también de un modelo de desarrollo inmobiliario que ha privilegiado los segmentos altos. Resolver esta problemática requiere, como señalan especialistas, de una política integral de largo plazo que involucre al gobierno y a la iniciativa privada para incentivar la construcción de proyectos accesibles.
De lo contrario, el riesgo es que el mercado inmobiliario continúe alejándose de la realidad económica de la mayoría de los mexicanos, ampliando la brecha entre quienes pueden comprar una vivienda y quienes, pese a necesitarla, quedan fuera de toda posibilidad de acceso.