El estado de Michoacán se prepara para dar un salto estratégico en materia de competitividad con la construcción del Parque Industrial Bajío, ubicado en el municipio de Zinapécuaro, el cual promete convertirse en uno de los polos de desarrollo más importantes de México. De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), este proyecto generará hasta 27 mil empleos directos y más de 40 mil indirectos en la próxima década, fortaleciendo la economía regional y consolidando a la entidad como un destino atractivo para la inversión nacional e internacional.
Durante el anuncio oficial, el titular de la Sedeco, Claudio Méndez Fernández, destacó que el parque no será únicamente un espacio para la llegada de nuevas empresas, sino que busca convertirse en un detonador integral de bienestar social. “El nuevo Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar no solo atraerá inversiones productivas, sino que impulsará la creación de servicios complementarios que beneficiarán directamente a la población local”, aseguró.

La visión del proyecto contempla una planeación más allá de la industria: se proyecta la construcción de clínicas de salud, guarderías, vivienda, plazas comerciales, hoteles, restaurantes y espacios de servicios básicos, con el objetivo de fortalecer la infraestructura de la región. A esto se suma la instalación de subestaciones eléctricas, vialidades, obras de cabecera, puentes, estaciones de servicio, paraderos para transporte pesado e incluso un cuartel de la Guardia Nacional, lo que garantizará tanto la funcionalidad logística como la seguridad de la zona.
De acuerdo con Méndez Fernández, todas estas acciones se enmarcan dentro de convenios y estudios de prefactibilidad desarrollados en coordinación con dependencias federales, como la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu). El funcionario puntualizó que el proyecto tiene como objetivo central mejorar la calidad de vida de los habitantes y no limitarse únicamente a la atracción de inversión.
“Se trata de llevar servicios, salud y escuelas. El desarrollo del polo beneficia no solo al polígono industrial, sino a todos los municipios de la región, al impulsar una economía asequible y más justa”, explicó.
El Parque Industrial Bajío abarcará una extensión cercana a las 350 hectáreas, convirtiéndose en un espacio con capacidad para albergar empresas de diferentes sectores estratégicos y, al mismo tiempo, consolidarse como motor de empleo formal. Su magnitud lo perfila como una de las infraestructuras industriales más relevantes del país en los próximos años.
Con esta iniciativa, el gobierno estatal busca integrar a Michoacán en el mapa nacional de regiones atractivas para el nearshoring y la relocalización de cadenas productivas, aprovechando la posición geográfica de la entidad en el Bajío y su cercanía con los principales corredores industriales del país.

Además, la puesta en marcha del proyecto también dinamizará sectores complementarios como el transporte, la construcción, los servicios financieros y el turismo de negocios, generando así un efecto multiplicador en la economía local.
“Con la consolidación del Parque Industrial Bajío, Michoacán se posicionará como un estado competitivo y atractivo para la inversión nacional e internacional”, subrayó Méndez Fernández.
El reto ahora estará en garantizar que los compromisos de infraestructura, seguridad y servicios se cumplan en los tiempos establecidos, de manera que el proyecto no solo sea una plataforma de desarrollo industrial, sino también un referente de planeación urbana integral y un ejemplo de cómo las inversiones pueden traducirse en bienestar tangible para la población.
Con una proyección de más de 67 mil empleos en total (directos e indirectos), el Parque Industrial Bajío representa una apuesta a largo plazo por la transformación económica de la región y una oportunidad para que Michoacán transite hacia un modelo de crecimiento más ordenado, incluyente y competitivo.