El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) anunció una transformación significativa en su esquema de puntaje para la asignación de créditos, con el objetivo de ampliar las oportunidades de acceso a vivienda para los trabajadores con menores ingresos.
De acuerdo con Octavio Romero Oropeza, director general del instituto, el nuevo esquema denominado T100 reducirá de manera drástica los puntos necesarios para obtener un crédito de vivienda: pasarán de 1,080 a solo 100. Al mismo tiempo, los requisitos que anteriormente eran diez se simplificarán a únicamente cinco, eliminando así las barreras burocráticas que históricamente han limitado el acceso de amplios sectores de la población.

El cambio beneficiará principalmente a quienes perciben menos de dos salarios mínimos, es decir, ingresos de hasta 18,718 pesos mensuales. En palabras de Romero Oropeza: “Hemos mejorado el modelo de otorgamiento para que los trabajadores puedan recibir un crédito que les permita adquirir una de estas viviendas, principalmente los que antes no tenían acceso con el modelo anterior”.
Alineación con la política federal de vivienda
El modelo T100 está diseñado para funcionar de manera complementaria con el Programa de Vivienda para el Bienestar, mediante el cual el Infonavit edificará 1 millón 200,000 casas de interés social, con un precio estimado en 600,000 pesos cada una. Con ello, se busca atender el rezago habitacional en sectores vulnerables y garantizar el derecho constitucional a una vivienda digna.
El director del Infonavit también señaló que ya no se penalizará a los trabajadores en caso de incumplimiento de aportaciones por parte de las empresas, una medida que anteriormente limitaba su acceso al crédito. Asimismo, el Buró de Crédito solo será utilizado para verificar que el derechohabiente no tenga vigente otro financiamiento de vivienda, evitando obstáculos innecesarios.
Avances en construcción y próximos proyectos
Actualmente, el Infonavit ya ha iniciado la construcción de 120,464 viviendas en diversas entidades del país. De estas, un 7% se levantan en predios donados por los tres niveles de gobierno, mientras que el 93% restante corresponde a suelos adquiridos a constructoras privadas.
Los proyectos ya contemplados se localizan en Tamaulipas, Tabasco, Sinaloa, Nuevo León, Quintana Roo, Veracruz y Chiapas, y se espera que para 2026 la oferta de vivienda se amplíe considerablemente. Solo en 2026, el instituto prevé iniciar la construcción de 400,000 viviendas adicionales, fortaleciendo su papel como actor central en la política habitacional del país.
Cancelación de hipotecas impagables
Otro de los compromisos asumidos por el Infonavit es la cancelación gratuita de hipotecas consideradas “impagables”, contratadas en años anteriores bajo condiciones que hoy se consideran desventajosas. La meta para el cierre de 2025 es liberar 333,000 escrituras, de las cuales hasta ahora se ha logrado avanzar con un 43%.

Las entidades con mayor número de beneficiarios en este programa de liberación hipotecaria son Nuevo León, Chihuahua y Tamaulipas. A su vez, se planea la firma de convenios con gobiernos estatales para agilizar el proceso en Baja California, Tabasco, Oaxaca, Quintana Roo y Tlaxcala.
Hacia un modelo más inclusivo
Con la implementación del esquema T100, la construcción masiva de vivienda social y la liberación de hipotecas impagables, el Infonavit se coloca en una ruta de inclusión financiera y habitacional. El instituto busca garantizar que los trabajadores de menores ingresos, quienes históricamente han enfrentado mayores dificultades para acceder a crédito, puedan ahora contar con una vivienda propia y segura.
La estrategia se enmarca dentro de los esfuerzos del gobierno federal por reducir el déficit habitacional, mejorar la calidad de vida de las familias trabajadoras y dinamizar el sector de la construcción, generando también empleos y crecimiento económico.