El Programa Vivienda para el Bienestar, impulsado por el Gobierno de México a través de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), será un motor clave para la recuperación económica y laboral del sector construcción durante el presente sexenio. Así lo aseguró la titular de la dependencia, Edna Vega Rangel, al destacar que la meta de edificación de hogares se incrementó de 1 millón a 1 millón 800,000 unidades, lo que también representará un estímulo para el empleo y la confianza del consumidor.
Durante la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum, Vega Rangel explicó que este programa federal no solo busca atender la demanda habitacional del país, sino también impactar de manera positiva en los indicadores económicos. “Desde enero, la construcción muestra una tendencia al alza respecto al 2024. Hubo un momento que cayó, pero ya se está recomponiendo esta tendencia para ir al alza”, señaló.
Uno de los principales efectos esperados del programa es la recuperación del empleo en el sector. Según la funcionaria, gracias al avance de los proyectos de vivienda se ha logrado frenar la pérdida de más de 62,000 puestos de trabajo reportada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Añadió que la construcción es una de las industrias que más mano de obra genera y que, en este contexto, las empresas de organismos como Conavi e Infonavit ya trabajan en la inscripción de trabajadores ante el IMSS, reduciendo los tiempos de trámite para garantizar mayor formalidad laboral.

“Estamos en un proceso muy intenso en el que tanto las empresas de la Conavi como del Infonavit están inscribiendo a sus trabajadores. Esperamos que para el próximo informe se registren datos aún más alentadores en materia de empleo”, detalló Vega Rangel.
Otro aspecto relevante es el optimismo de la población en torno a la adquisición, construcción o remodelación de viviendas. De acuerdo con el Índice de Confianza del Consumidor del INEGI, la expectativa de los hogares en este sentido ha mejorado, lo que refuerza el impacto positivo de este programa en la economía familiar y nacional.
Nuevas metas y participación institucional
La titular de Sedatu puntualizó que con la nueva meta de 1 millón 800,000 hogares se movilizará una inversión cercana a 1 billón de pesos, aportada por distintos organismos. La distribución de las metas es la siguiente:
- Infonavit: construcción de 1 millón 200,000 viviendas.
- Conavi: edificación de 500,000 hogares.
- Fovissste: construcción de 100,000 casas.
- Sociedad Hipotecaria Federal: financiamiento para 100,000 viviendas.
Con este esfuerzo, se estima la creación de 5.7 millones de empleos directos y 8.5 millones de empleos indirectos, beneficiando a cerca de 6.8 millones de personas en todo el país.
Vega Rangel recalcó que esta política pública no solo busca ampliar el acceso a la vivienda, sino que se convierte en un motor económico con repercusiones en sectores relacionados como materiales de construcción, transporte, servicios financieros y cadenas de proveeduría.

“Estamos convencidos de que este programa es una palanca para el bienestar y el desarrollo del país. Al garantizar un techo digno a las familias mexicanas, se impulsa también la economía local, la generación de empleo y la confianza en el futuro”, concluyó.
De esta manera, el Programa Vivienda para el Bienestar se perfila como uno de los proyectos de mayor alcance del sexenio, tanto en el ámbito social como en el económico, consolidando a la construcción como uno de los sectores estratégicos para la recuperación y el crecimiento de México.