CDMX: entre la gentrificación y las plataformas de hospedaje temporal
Tras la reciente marcha contra la gentrificación en la Ciudad de México ha salido a flote la parálisis en que se encuentra el mercado de las plataformas de hospedaje temporal, siendo estas las principales precursoras del fenómeno de desplazamiento en el mercado inmobiliario de la capital; ha quedado expuesto que las reformas a la Ley de Turismo, aprobadas el año pasado, están detenidas en los tribunales con amparos interpuestos por los usuarios ofertantes de dichas plataformas, siendo Airbnb la más popular; y se ha manifestado la escasez habitacional que sufre la ciudad.
El pasado viernes habitantes de las colonias con mayor plusvalía tomaron las calles para protestar por el aumento en los precios de las rentas, que aplicaciones como Airbnb o Booking han generado para dar espacio a los departamentos turísticos, ocupados especialmente por extranjeros, aumentando los costos de alquiler y desplazando a los residentes.

Para detener el fenómeno de la gentrificación, en abril del año pasado se anunció la reforma a la Ley de Turismo, iniciando con la creación de un padrón de anfitriones que los obligaría a dar detalles del inmueble que alquilarían y solicitar permiso para hacerlo, además de que el arrendamiento solo podría ser por medio año.
No obstante, la primera en ampararse contra la nueva ley fue la plataforma digital Airbnb y le siguieron varios propietarios, exigiendo “igualdad de oportunidades y condiciones a través de una regulación justa”, y fue concedida la suspensión definitiva para que la restricción de ocupación del 50% de las noches al año no sea aplicada hasta en tanto los juicios sean concluidos
En otros casos se decretó que no se afecta a los anfitriones, ya que el amparo tendría que solicitarse una vez superaran el 50% de noches reservadas al año o cuando se habilitara el padrón; se presentaron recursos de revisión para esa resolución para que un Tribunal Colegiado las confirme o revoque. Actualmente, ya existe una resolución que ordena al juez entrar al estudio del fondo del asunto y decidir sobre su inconstitucionalidad.

Las plataformas digitales y los propietarios argumentan en que más del 80% de los hospedajes a través de internet se ofrece por anfitriones de la tercera edad que cuentan con uno o dos inmuebles y que la reforma afecta sustancialmente sus ingresos. Airbnb explica que además los alojamientos temporales dejan un beneficio económico en las colonias. “Por cada peso que un huésped gasta en alojamiento, deja casi cuatro pesos adicionales en restaurantes, transporte, comercios y actividades turísticas”, apunta en un comunicado del 4 de junio.
En torno a las leyes hacendarias en la Ciudad de México, los anfitriones pagan un 1,5% más de impuestos federales que los hoteles. Airbnb estima que desde 2017 las operaciones en su plataforma han entregado más de 650 millones de pesos en impuestos sobre el hospedaje, mientras que los apartamentos turísticos tienen las mismas obligaciones legales que los hoteles, a los que se les permite ofrecer el servicio el 100% de las noches al año, creando así competencia desigual.

La Presidenta Claudia Sheinbaum ha asegurado que se está trabajando con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano para buscar los mecanismos de regulación que detengan el encarecimiento de la ciudad. “Particularmente en la Condesa, la Roma, ya hay mucha especulación inmobiliaria derivada de la renta de Airbnb y todas estas plataformas digitales que rentan espacios”, apuntó. Sin embargo, no hay avances sobre cuándo se empezará a implementar la reforma de la Ley de Turismo, si sumará más restricciones para los alojamientos temporales o si frenará la crisis de vivienda en la capital.